Tener celulitis no es sinónimo de "obesidad". De hecho, muchas modelos de cuerpos esculturales tienen celulitis. Pero lo que nadie pone en duda es la importancia de la nutrición en esta dolencia. En general, consumimos más calorías de las necesarias, sobre todo procedentes de alimentos considerados "poco recomendables" como dulces, frituras, comida rápida, precocinada o enlatados.
Por ello, el primer paso es encaminarnos a una alimentación más equilibrada y natural, que no sólo mejorará el aspecto de la piel sino también nuestro bienestar.
Comer verduras cereales integrales y frutas: Esto nos aporta la fibra necesaria para mejorar el tránsito intestinal y corregir el estreñimiento. Al mismo tiempo, hay que reducir el consumo de grasas animales, carnes rojas, embutidos, bebidas alcohólicas y excitantes, salsas, conservas... y vigilar el de azúcares rápidos (azúcar, dulces, pasteles...), pues favorecen el exceso de glucosa que se almacena en forma de grasa en el organismo.
Hay que beber mucha agua: Para mejorar la eficacia de los sistemas depurativos del organismo y facilitar la eliminación de las toxinas, es conveniente beber como mínimo entre un litro y medio y dos litros de agua diarios, principalmente fuera de las comidas. Lo más saludable es tomar agua mineral baja en sodio, aunque también son recomendables los zumos de frutas hechos en casa (sin endulzar) y las infusiones de plantas diuréticas com el diente de león, ortiga o cola de caballo.
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