Para estar en forma no hace falta pasar hambre ni comer ensaladas de la mañana a la noche. El secreto está en renovar las recetas de manera que nos alimenten en forma variada y tentadora. Por ejemplo: en vez de utilizar toneladas de aceite cuando prepara algo que lleve cebollas salteadas, utilice una sartén antiadherente y caldo desgrasado. Recuerde que, una vez calientes, las cebollas desprenden líquido. Un secretito para hacer que las carnes queden más gustosas es cocinarlas con los condimentos el día anterior y dejarlas en la heladera durante toda la noche. Al día siguiente, elimine la grasa que se habrá solidificado, añada las verduras que más le gusten y cocine junto hasta que esté tierno.
Quedará un guisito riquísimo. Acostúmbrese a ligar las comidas con clara de huevo en lugar del huevo entero. Con este método, evitará grasa y colesterol contenidos en la yema. Para tortillas, lo mejor será añadir las claras con el agregado de un toquecito de azafrán para darles color. De todos modos, está permitido usar una yema por cada dos o tres claras, no notará la diferencia. Reemplace el atún enaceite por el natural y, siempre que pueda, elija la carne de pollo o pavo gue es magra, rica y fácil de preparar. Pescados como la merluza y el salmón son también ideales para regímenes por su bajo contenido de grasas. Por último, le damos la receta de dos aliños para ensaladas, carnes y todo lo que se le ocurra: añada a V¿ taza de yogur descremado, apio, cebollín, perejil picado y estragón. Si esta mezcla no la convence, pruebe con 1/2 taza de yogur descremado, una cucharadita de mostaza, apio picado y perejil.
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