Hay un grupo de sustancias, reunidas bajo el nombre de vitamina P, que se asocian a la vitamina C intensificando su acción beneficiosa, entérate cuales son. Son la citrina o vitamina C2, y los llamados bioflavonoides. Se encuentran en frutas como el limón, pomelo, naranja, uva, damasco y en plantas, como el trigo sarraceno. También puede extraérsela de las rosas. Su consumo es muy conveniente para las personas que tienen problemas venosos, ya que los ayuda a aumentar la resistencia de los vasos sanguíneos, previniendo la formación de edemas y várices. Es indicada para aquellas personas que al más mínimo golpe notan que se les forman moretones. También previene la inflamación de las encías o gingivitis, y potencia la vitamina C en su trabajo de reforzar el sistema inmunológico. Otros beneficiados con sus virtudes son los fumadores, ya que el humo del tabaco la destruye; y los que padecen rosácea, una enfermedad en la que se dilatan excesivamente los vasos capilares del rostro.
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