Su uso en la alimentación se discute frecuentemente, ya que un consumo excesivo favorece la hipertensión arterial y a la retención de líquido. Es la base de numerosas terapias caseras para males cotidianos, ya que es un poderoso antiséptico. La solución de agua pura con sal es aconsejada para tratar afecciones en los dientes y boca, como la estomatitis. Es indicada para lavados de ojos y fosas nasales en caso de conjuntivitis y otras inflamaciones. Los médicos naturistas recomiendan, por otra parte, sumergir zonas corporales doloridas por problemas reumáticos o lesiones musculares en agua tibia con sal, ya que se favorece la desinflamación. Lo mismo vale para los pies doloridos y cansados. Con respecto a su uso en las comidas aquellas personas que tienen digestiones pesadas o poca secreción de jugos gástricos, deberían incluirlas -si no hay contraindicación médica- ya que |a sal estimula la producción de ácido clorhídrico, indispensable para digerir proteínas V grasas.
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