Según los entendidos del tema, la medida de los platos, vasos y cubiertos es uno de los principales factores que influyen directamente en la cantidad de comida que nos servimos. Por eso, le presentamos tres tácticas para que reduzca el volumen y coma menos. El Plato Principal: Se ha descubierto que juzgamos la cantidad de comida según el contexto. De esta manera, si servimos 150 gramos de pastas en un plato de 20 centímetros de diámetro, éstas se ven como una muy buena porción. Si, en cambio, ponemos exactamente la misma cantidad sobre un plato de 30 centímetros, no se parecerá ni siquiera a una entrada. Por eso, siempre elija platos más pequeños, para tener la sensación de que está comiendo más. La Bebida: Si bien ambos poseen el mismo contenido, el vaso alto parece mayor, porque nuestro cerebro se focaliza más en la altura de lo que servimos, mientras que no hace tanto caso del ancho. Por lo tanto, si elige el bajo, es probable que desee llenarlo, lo que hará servirse alrededor de un 30% más. El Postre: Utilice un pequeño bol y la cuchara más chica que encuentre. Gracias al tamaño de la vajilla, la porción parecerá más grande, aunque el volumen es por lo menos, un tercio menor. Además, si elige la cuchara más pequeña, le llevará más tiempo terminar el plato dulce. Así lo disfrutará más y comerá menos.
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